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Resumen:
El noviazgo es una etapa dentro de una relación sentimental en la que dos personas experimentan una conexión emocional, afecto, respeto y atracción mutua durante un tiempo determinado. Generalmente, comienza con el enamoramiento, un proceso en el que se desarrollan sentimientos profundos de cariño y el deseo de establecer una relación más cercana y significativa. Sin embargo, estudios y estadísticas de diversas organizaciones han señalado que, en la actualidad, el noviazgo se ha convertido en un contexto donde, lamentablemente, también se presenta violencia, conocida como violencia en el noviazgo.
Esta violencia está estrechamente vinculada con la violencia de género, ya que se nutre de las mismas dinámicas de poder y control que perpetúan roles y expectativas tradicionales de género. En el marco de una relación de pareja, ya sea en el noviazgo o en otras relaciones afectivas, la violencia puede manifestarse de diversas maneras: abuso físico, psicológico, sexual, digital, entre otros. Estas conductas no solo afectan el bienestar emocional y físico de las víctimas, sino que también refuerzan las estructuras desiguales que sustentan la violencia de género en la sociedad.
¿Sabías que tu opinión cuenta? En diciembre de 2024, se realizó un sondeo con el propósito de conocer el interés de los estudiantes de bachillerato de la universidad. En este, se les preguntó si estarían a favor de que la universidad incluyera información sobre la violencia en el noviazgo, el muestreo fue no probabilístico, obteniendo un total de 391 respuestas, de las cuales 253 provienen de mujeres, 133 de hombres y 5 de personas que se identifican como no binarias. A continuación, se presenta la información obtenida:
Al 87.5% del estudiantado les interesa la implementación de una página web con información sobre la violencia en el noviazgo, a través de tecnologías digitales como páginas web, redes sociales y aplicaciones. También consideran importante la creación de medidas de prevención sobre el tema;
Esta información llevó a la conclusión de la necesidad de implementar una medida de difusión sobre la violencia en el noviazgo, destacando la importancia de proporcionar esta información de manera accesible y efectiva, idéntica;
Equipo de trabajo:
La Ley de General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre sin Violencia (LGAMVLV, 2024) define al noviazgo como el periodo durante el cual dos personas que se sienten atraídas mutuamente y no están en matrimonio o concubinato, mantienen una relación sentimental con el objetivo de avanzar en el conocimiento mutuo. Este término puede tener conceptos verídicos; sin embargo, es importante considerar la percepción del estudiantado de la universidad, retomando opiniones e ideas que el alumnado expresa sobre el concepto como se puede ver en la siguiente figura;
El noviazgo es una relación en la que dos personas se quieren, se respetan y se cuidan mutuamente, brindándose cariño, lealtad y confianza. Es un vínculo sentimental que puede ser transitorio, pero que implica un espacio importante en la vida de cada uno, donde se busca compartir momentos de amor, paz, paciencia y alegría, siempre con respeto y la oportunidad de conocerse más profundamente.
Pero, ¿Cómo inicia una relación de noviazgo?
Fuente. Figura propia.
Estos términos son fundamentales para comprender las relaciones sentimentales y como se relacionan entre ellos;
La reflexión de Coral Herrera y Velázquez ofrece un análisis profundo sobre cómo el amor y el enamoramiento están intrínsecamente condicionados por las estructuras sociales y culturales, lo que desafía la visión tradicional del amor como una experiencia completamente libre y espontánea. Herrera (2012) en su trabajo, “subraya que, enamorarnos es sentir que estamos vivos, es una forma de segregar adrenalina que, sin embargo, suele hacernos sufrir mucho cuando se acaba o nos abandonan. Y es muy curioso como nuestros sentimientos están predeterminados por la cultura en la que vivimos. Creemos que el amor es libre, pero en una sociedad homófoba es imposible vivir el amor en libertad”. En este sentido, el enamoramiento, lejos de ser una experiencia liberadora, se ve restringido por las barreras sociales que limitan las formas en que las personas pueden expresarse emocionalmente.
Velázquez (2021) por su parte, presenta varios relatos de mujeres que compartieron sus experiencias y perspectivas en su estudio. En este, se destaca que “la etapa del enamoramiento, que es de duración variable, no da paso a la construcción del amor, sino se pasa de la idealización y la fantasía al desamor”, Herrera lo aborda desde la perspectiva de las limitaciones impuestas por las normas sociales, mientras que Velázquez lo explora a través de la transición entre la idealización y el desamor. En conjunto, sus trabajos muestran que el amor no siempre es una experiencia liberadora o satisfactoria, y que muchas veces está influido por dinámicas sociales que pueden dificultar su vivencia auténtica.
ETAPA DEL ENAMORAMIENTO AL DESAMOR DE ACUERDO CON ORTIZ 2013
El amor, como nos explica Coral Herrera (2012), es una poderosa fuerza que nos impulsa a experimentar la vida de una manera intensamente transformadora, indica que “el amor es una potente fábrica de sueños imposibles y además es una forma moderna de trascendencia espiritual. Al enamorarnos, las potentes hormonas placenteras que se disparan en nuestros cuerpos hacen que la vida cobre una intensidad inusitada; que todo, el tiempo y el espacio, y nuestra concepción de la realidad, se trastoquen y adquieran nuevos colores y tonos. La gente al enamorarse siente las puertas del destino abiertas a multitud de posibilidades, y se sienten creativos, ilusionados ante un nuevo proyecto vital y amoroso. Bajo la máxima de que el amor todo lo puede somos capaces de realizar grandes gestas: buscar un trabajo mejor remunerado, enfrentarnos con valentía al jefe, cambiarnos de ciudad o país, enfrentarnos a nosotros mismos (nuestros miedos, defectos, debilidades…). El significado del amor se basa en el sentimiento profundo hacia otra persona, animales e incluso cosas. Este vínculo afectivo no solo se expresa en relaciones sentimentales entre las personas, sino que también se construye a partir de lo que valoramos y apreciamos en nuestro entorno. El amor es una fuerza que se nutre tanto de las conexiones emocionales con otros como de la gratitud y el aprecio por lo que nos rodea, creando un lazo que va más allá de lo tangible y se manifiesta en las pequeñas y grandes cosas de la vida.
¿Y tú, sabes diferenciar, LO QUE ES EL AMOR?
El amor es confianza, respeto, libertad y compañerismo; es elegir apoyarse mutuamente, siempre con cariño, sin necesidad de posesión ni control. No es egoísta ni cruel, no se trata de ser perfecto, sino de construir juntos un vínculo que, aunque pueda generar dolor en algunos momentos, siempre será una oportunidad para crecer y aprender.
De acuerdo con Velázquez (2021) el amor romántico surge a partir del siglo XIX, una fuente sin duda importante para la concepción del amor romántico se encuentra en el pensamiento griego. Es interesante en este sentido la obra clásica de Platón titulada El banquete (2006), donde consta el reconocimiento de diferentes formas de amor y no solo de una; y aunque las formas mencionadas son valoradas en relación con la moral vigente como buenas o malas, todas ellas son denominadas amor. Otra fuente distinta pero igualmente importante en la idea de amor romántico es la concepción derivada del judeo-cristianismo, que nos proporciona nociones en las que se basan muchas de las ideas contemporáneas de este modelo amoroso. Si nos detenemos a revisar las dos fuentes anteriores, pilares de la idea de amor romántico, cobra importancia anotar cómo ambas consideran el amor como de origen divino; es decir, el amor como dios, no como humano, lo que explicaría la idealización que de él se tiene, y también la dificultad, si no es que la franca imposibilidad, de llevarlo a la experiencia humana.
Por lo tanto, el amor romántico se establece como una utopía emocional compartida, dado que, como indica Coral Herrera (2012) el amor romántico entre dos personas, entonces, constituye una utopía emocional colectiva, porque por definición el deseo es aquello que nos mueve a alcanzar algo que no poseemos; por ello siempre, o casi siempre, va acompañado de frustración. El amor romántico es un sentimiento idealizado que utilizamos para calmar nuestro miedo a la vida y a la soledad; es un amor insaciable y además no es un fin en si mismo, sino un medio para ser feliz, para autorrealizarse, para huir de la soledad que nos acompaña toda la vida, o para sentir emociones que nos hagan sentir vivas.
En Los mitos románticos en la cultura occidental (Herrera, 2022), se plantea que el mito ha sido siempre una herramienta para la trascendencia humana, proporcionando irrupciones en la rutina diaria y permitiendo experimentar otras dimensiones de la realidad. Los mitos, sin embargo, evolucionan con las culturas y responden a las transformaciones socioeconómicas y políticas, adaptándose a nuevas realidades. En el caso del amor romántico, los mitos del príncipe azul y la princesa maravillosa, basados en estereotipos de género y roles sexuales rígidos, refuerzan modelos patriarcales que perpetúan la idealización de las relaciones. Estos ideales, al no corresponderse con la realidad, son fuente de dolor y frustración en los procesos de enamoramiento y desamor.
Carlos Yela García (2002), mitos del amor romántico:
Ejemplo: